Sidebar Header

Sidebar Header

Sidebar Header

ANTIDEPRESIVOS: ESTA ES LA NUEVA HORNADA

admin | Depresion | Viernes, 19 abril 2013

ANTIDEPRESIVOS: ESTA ES LA NUEVA HORNADA:
Los expertos coinciden en que el establecimiento de una terapia de mantenimiento es esencial para evitar la aparición de un nuevo proceso depresivo. Las últimas pautas de la OMS establecen que el tratamiento antidepresivo debe mantenerse entre seis meses y un año después de la eliminación de los síntomas (si se han pasado más de tres procesos a lo largo de la vida, hasta cinco años). Berta Ríos ha asegurado que “en las depresiones mayores, el tratamiento continuado es obligatorio. En el resto, será el proceso mental el que determine el tiempo que debe seguir la terapia”.
A pesar de que la prevención no es fácil, afortunadamente la depresión es una de las enfermedades más tratables. La terapia tiene que ser multifactorial, incluyendo medidas psicoterapéuticas, el manejo o modificación del entorno psicosocial y el empleo de psicofármacos, que constituyen el pilar principal e insustituible del tratamiento.
Tras los antidepresivos clásicos tricíclicos y de segunda generación, muy eficaces, han aparecido fármacos que ejercen su acción sobre sustancias cerebrales implicadas en el desarrollo de las depresiones. Son antidepresivos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o de noradrenalina (ISRN), según el neurotransmisor sobre el que actúen. Su eficacia, según Jerónimo Saiz, es muy similar a la de los tradicionales, pero con menos efectos secundarios y mejor torelancia. La sertralina, la fluoxetina, la paroxetina o la fluvoxamina pertenecen a este último grupo y se indican para ansiedad y depresión. Mejoran la calidad de vida, disminuyen la morbimortalidad por enfermedades asociadas, sobre todo en ancianos, y tienen un perfil muy favorable sobre el suicidio, idea muy generalizada en las personas afectadas por depresiones graves.
En el caso de la sertralina, comercializada como Besitran por Pfizer, su potencia es hasta 36 veces mayor que la de la fluoxetina y hasta 200 veces mayor que la de amitriptilina. Berta Ríos indica que “no produce efectos adversos cardiovasculares, tiene escaso riesgo de interacciones con otros fármacos y normaliza el sueño sin sedación diurna. Además, se administra de forma simple, generalmente una sola toma diaria”.

Etiquetas: