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Estres causa del envejecimiento prematura

admin | El estres | Jueves, 17 enero 2013

Envejecimiento prematuro:
Uno de los efectos más indeseados del estrés en las personas es que ocasiona envejecimiento prematuro. Cuando el estrés sobrepasa ciertos límites, se afectan numerosos órganos de nuestro cuerpo, que se ven debilitados. Lo mismo ocurre con la capacidad intelectual y el sistema inmunológico. Al reducirse la capacidad inmune del organismo, la persona se encuentra en estado de total des-protección ante las enfermedades.
Es claro que, en tiempos remotos, el estrés era útil a los seres humanos para responder a las amenazas de un mundo peligroso. Ya fuera que la persona tuviera que huir o pelear, el organismo requería de una gran energía y fuerza para llevar a cabo su acción. Los cambios hormonales y otras alteraciones fisiológicas que se producen en estados de estrés tienen como objetivo facilitar estas acciones.
Por esa razón, los músculos se tensan, la respiración se hace rápida y poco profunda, hay una disminución del hambre y el deseo sexual, se detiene el proceso digestivo, los sentidos se agudizan y el cerebro se mantiene en un estado de alerta. Por su parte, las glándulas adrenales segregan adrenalina y cortisol hacia la sangre, sustancias que ayudan a aumentar la producción de energía y la fuerza muscular.
Aunque en nuestra vida moderna ya no existen las amenazas que podían provocar estas reacciones en la antigüedad, son otras las situaciones que disparan el mecanismo del estrés. Los problemas en el trabajo o en el hogar pueden desencadenar la misma respuesta del organismo que aquellas amenazas de nuestros antepasados. Según la ciencia, los cambios que se produjeron en la vida del hombre fueron tan rápidos que la especie no tuvo tiempo de adaptarse. De esta manera, nuestro cuerpo sigue utilizando mecanismos que fueron desarrollados para enfrentar amenazas más relacionadas con los animales salvajes que con las presiones de la oficina.
En aquellos tiempos remotos donde los hombres se veían amenazados por animales feroces, falta de alimento o desastres naturales, los estados de emergencia duraban unos pocos minutos. Una vez que la emergencia era superada, el nivel de hormonas secretadas y los procesos fisiológicos volvían a su estado normal. El mismo proceso se repite en el hombre moderno, solo que el estrés se activa a causa de estados emocionales prolongados o cotidianos.
Una vida infeliz puede desencadenar este mecanismo tanto como el embotellamiento diario para ir al trabajo. Ante estas situaciones, los cambios hormonales comienzan a dañar al organismo, que se ve afectado y presenta síntomas de fatiga, destrucción de los músculos, diabetes, hipertensión, úlceras, enanismo, impotencia, pérdida de deseo sexual, interrupción de la menstruación, aumento en la susceptibilidad a enfermedades, y daños a las células nerviosas. Este cuadro, tomado en su conjunto, es muy similar a la suma de factores que se dan durante el envejecimiento. Esa es la razón por la cual se dice que el estrés produce envejecimiento prematuro.

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