el agua
El agua es pura vida. Sentarse junto a una fuente, contemplar el movimiento de un río o admirar el poder de una cascada nos hará sentir bien, relajados y en calma; pues el sonido y el fluir del agua son un remedio anti-estrés muy efectivo. Además, las caídas de agua generan iones negativos que interac-túan con los iones positivos de nuestro organismo, equilibrando así la energía corporal y aumentando las defensas. Este mismo efecto ocurre bajo la lluvia o incluso en el mar.





